En seguida llamó la atención la estética de su figura y su buen aspecto general. Angel poseía una cintura extraordinariamente pequeña y unos brazos a la altura del más exigente nivel internacional. Y muy pronto vinieron los grandes títulos. En 1977 a punto estuvo de dar un susto al consagrado campeón nacional. Quedó segundo por muy poco y, desde entonces, se proclamó campeón nacional cuantas veces se presentó.
