Lo que suele pasar es que cuando se dice que se come poco, se hace de manera irregular a lo largo del día, a base de alimentación escasa en las dos o tres comidas principales, pero muchos aperitivos, bebidas y tentempiés entre horas, que a veces suponen una ingestión calórica tan grande como la totalidad de las comidas principales. Otro de los casos es el de consumir más calorías durante la tarde o incluso en la hora de la cena y muy pocas en el desayuno, con lo que el gasto calórico por hora resulta inferior.
