Su falta produce anormalidades del esqueleto, fatiga y disminución de las características sexuales. Es difícil que este mineral pueda convertirse en tóxico, y unas dosis adecuadas de manganeso hacen que podamos conseguir un equilibrio mental y corporal mucho más grande, con incremento del deseo de actividad, interés por las cosas nuevas y recuperación más rápida del cansancio.
